¿Qué es el ácido azelaico y por qué es tan bueno para tu piel?

No hay nada que le guste más a los fanáticos del cuidado de la piel que un ingrediente que goce de gran popularidad y múltiples beneficios. Desde la vitamina C hasta la niacinamida, los héroes multitarea son la forma rentable de ayudar a optimizar nuestros tocadores.

Últimamente, el ácido azelaico, el cual es un ingrediente favorito de los dermatólogos, ha recibido más reconocimiento por sus propiedades calmantes para problemas como la rosácea y para combatir el acné, por lo que en Glossom decidimos investigar más sobre este ingrediente y así obtener información sobre por qué el ácido azelaico es un ingrediente que realmente vale la pena utilizar.

¿Qué es el ácido azelaico?

Aclamado como el ingrediente de rendimiento excesivo que puede tratar el acné y la rosácea, el ácido azelaico es un ácido natural.

El ácido azelaico pertenece a una familia de ácidos llamados ácido dicarboxílico; este se deriva de los cereales y el trigo, pero también se puede formular sintéticamente en los laboratorios.

La versión diseñada en laboratorio se usa con mayor frecuencia en el cuidado de la piel, no solo por su estabilidad, sino también porque es segura para las personas con intolerancia al gluten.

¿Qué hace el ácido azelaico por tu piel?

Como cualquier producto multitarea, el ácido azelaico es un ingrediente extremadamente versátil que cuenta con numerosos beneficios para la piel.

Inicialmente este ácido fue diseñado como un tratamiento para el acné, pues tiene cualidades antiinflamatorias y antibacterianas que son excelentes para la piel propensa al acné, ya que pueden ayudar a calmar y reducir las manchas.

Esas propiedades son las que hacen que el ácido azelaico también sea una excelente opción para tratar la rosácea

La rosácea papulopustulosa se asocia con protuberancias rojas y manchas llenas de pus, por lo que el uso regular de ácido azelaico ayuda a mitigar el enrojecimiento y la hinchazón asociados con un riesgo mínimo de efectos secundarios adversos.

Al igual que otros ácidos como los AHA y BHA, el ácido azelaico tiene propiedades exfoliantes, aunque mucho más suaves y por lo tanto, mucho mejor tolerado por pieles sensibles o comprometidas.

Para quienes padecen hiperpigmentación postinflamatoria, el ácido azelaico también puede ayudar a atenuar las marcas rebeldes

Puede mejorar la hiperpigmentación al inhibir la tirosinasa, la enzima crucial para la producción de melanina y aunque el ácido azelaico combate la producción excesiva de melanina, no despigmenta la piel.

El ácido azelaico es una excelente opción de tratamiento a largo plazo para las personas con melasma, y en concentraciones del 20%, se ha demostrado que es tan eficaz como la hidroquinona al 4%, que es conocida por tener varios efectos secundarios.

Por si esto no fuera suficiente, también actúa como un poderoso antioxidante para ayudar a contrarrestar los efectos de la contaminación en la piel.

¿Quién puede usar ácido azelaico?

Afortunadamente, el ácido azelaico es un ingrediente en gran parte bien tolerado, adecuado para todo tipo de piel con pocos efectos secundarios.

Puede producirse una irritación leve, como ardor, escozor y enrojecimiento cuando se utilizan concentraciones altas.

También hay buenas noticias para las embarazadas o en período de lactancia, pues el ácido azelaico es uno de los pocos ingredientes tópicos que combaten el acné y la rosácea y que se considera seguro.

Los dermatólogos generalmente se sienten satisfechos de recetar ácido azelaico con prescripción médica a quienes intentan concebir y durante el embarazo. 

Si bien no hay ningún riesgo conocido, siempre debes obtener primero la confirmación de tu médico antes de comenzar o continuar el tratamiento.

¿Cómo puedo incorporar el ácido azelaico en tu rutina de cuidado de la piel?

Al igual que otros ácidos, el ácido azelaico se presenta en múltiples concentraciones diferentes.

Se puede comprar en concentraciones del 10% sin receta, pero las concentraciones del 15 y el 20%, que suelen ser más efectivas para el acné moderado, el melasma y la hiperpigmentación postinflamatoria, se pueden conseguir sólo con receta.

Si usas ácido azelaico por la mañana, aplícalo después de la vitamina C pero antes del SPF. Si lo usas por la noche, aplica una capa delgada sobre la piel limpia y seca al menos media hora antes de acostarse.

Ten en cuenta que si también usas un retinoide recetado, limita el uso del ácido azelaico a días alternos o solo por la mañana.

Aunque la combinación de ingredientes activos puede ser un campo minado: el ácido azelaico juega bien con otros ingredientes, es un gran aliado y me gusta combinarlo con ingredientes que tengan propiedades antimanchas y abrillantadores.

El ácido azelaico no solo funciona muy bien con una serie de ingredientes, en particular retinoides, antioxidantes y exfoliantes líquidos, sino que también puede aumentar la potencia de sus efectos.

¿Qué piensas sobre el ácido azelaico? ¿Lo has probado?

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