Conoce el mundo creativo de CHANEL

Mademoiselle Privé, una inmersión al mundo creativo de Chanel.

Mademoiselle Privé, estas dos palabras aparecían en la puerta que conducía al estudio de creación de Mademoiselle Chanel, ubicado en un tercer piso, en el número 31 de la calle Cambon en París.

Sin embargo, lo que pareciera ser simplemente el letrero al estudio creativo de Coco Chanel, se convierte ahora en el título de una exposición que nos invita a abrir la puerta al corazón creativo de CHANEL, ofreciéndonos una inmersión en los tres mundos creativos originales de la casa: alta costura, alta joyería y perfume.

Tokio es ya la quinta parte de esta maravillosa exposición. Los primeros afortunados en verla fueron Londres, Seúl, Hong Kong y Shanghai

La exposición se llevará a cabo en en el B&C Hall-Tennoz de Tokio, del 19 de octubre al 1 de diciembre de 2019; todo con tal de conocer la esfera más íntima de aquel estudio de rue Cambon.

A través de una exclusiva escenografía, esta exposición pone al descubierto el trabajo creativo que se realiza detrás de la puerta del estudio marcado con las palabras Mademoiselle Privé, en donde la imaginación expresada detrás de la puerta del apartamento, se ha convertido en el mismo espacio íntimo que exalta los mejores diseños de Chanel.

31 Rue Cambon, el epicentro de la creación

Todo empieza en 31 Rue Cambon; hay una escalera, columna vertebral de toda la casa que conecta la boutique de la planta baja, los salones de Haute Couture y el apartamento de Mademoiselle Chanel con el estudio de creación y los talleres de alta costura.

En el segundo piso, la puerta espejada se abre hacia el departamento de Mademoiselle Chanel: un vivac de lujo, compuesto por las cuatro habitaciones en las que trabajaba, recibía a sus amigos, leía durante largas horas, soñaba pero en las que nunca dormía, sino que regresaba cada tarde a su habitación habitual en el Ritz.

Suite Coco Chanel en el Ritz. 
Nombrada así en honor a la diseñadora que estuvo íntimamente vinculada al Ritz.

Este exclusivo espacio fue decorado por ella misma: colocó biombos de coromandel, candelabros de cristal y espejos venecianos; a su vez la estancia estaba rodeada de objetos preciosos y sus queridos libros.

Mademoiselle Chanel plasmó en sus habitaciones la estética de su mundo imaginario, organizando magistralmente el espacio con su propio sentido natural lleno de audacia que siempre caracterizó su estilo eternamente moderno.

Clasificado como monumento histórico en 2013, dentro de este departamento, casi podemos sentir la presencia de Coco Chanel, ya que revela la gran profundidad de su personaje y el camino que recorrió a lo largo de su vida.

Sin duda alguna, este sitio es un lugar emblemático y lleno de inspiración para el mundo creativo de Chanel gracias a las tonalidades, la atmósfera, los objetos de arte y los muebles.

Las creaciones excepcionales 

A nadie le cabe duda que las creaciones de Chanel, asemejan mucho a su fundadora, quien llenaba la casa de costura con un aire de inmensa libertad e infinita sofisticación.

El legado creativo de Chanel se una a una modernidad absoluta; es claramente ejemplificada con sus legendarios vestidos negros, sus preciosos vestidos de noche en encaje o gasa adornada y los trajes de tweed, que se convirtieron rápidamente en piezas emblemáticas de la casa que se reinventan con cada colección.

Chanel Haute Couture es un laboratorio de sueños al servicio de la creación. Detrás de la perfección de cada silueta se encuentra un diálogo creativo entre todos los métiers que contribuyen a hacerlo.

Esto incluye la visión de Karl Lagerfeld, y hoy a su sucesora Virginie Viard, quien se convirtió en Directora Artística de las colecciones de moda.

Para lograr la perfección de una prenda Chanel, también se encuentra involucrado el trabajo de los equipos de estudio Creation, el savoir-faire de los talleres de alta costura, bordadores, fabricantes de plumas, artistas florales, creadores de guantes, zapateros, artesanos y hasta de orfebres.

Se utilizan cientos de horas de artistas pacientes y dedicados; accesorios de una precisión milimétrica, materiales innovadores, tejidos únicos y gestos reinventados que se esfuerzan por lograr el ideal de belleza tan querido por la casa.

Por otra parte, la fragancia CHANEL N° 5 ha sido, desde su creación en 1921, el icono de la perfumería de Chanel alrededor de todo el mundo. 

Su nacimiento fue en Grasse, Francia, la cuna histórica de la perfumería francesa y donde todavía se cultivan algunas de las flores que entran en la composición N ° 5. Este perfume vio la luz en el laboratorio del perfumista Ernest Beaux.

Para Gabrielle Chanel, Beaux creó una obra de arquitectura olfativa sin precedentes. Un ramo de más de 80 aromas cuyas preciosas notas de rosa de mayo, jazmín, ylang ylang y sándalo se mezclaron con aldehídos en una cantidad perfecta por primera vez en la historia. 

Fueron los aldehídos los que mejoraron el aroma al eliminar los contornos demasiado precisos; también fueron los aldehídos los que le dieron a este perfume su misterio y su sutileza, llevando la perfumería a la era moderna. Coco Chanel y Ernest Beaux, al lanzar CHANEL N ° 5, ofrecieron mucho más que una nueva fragancia, le ofrecieron al mundo una revolución olfativa.

Esta fragancia de reflejos dorados, es sinónimo de lujo y elegancia, contenida en una botella bellamente arquitectónica, ha atravesado el tiempo sin perder nunca su modernidad que sin duda refleja la personalidad de Gabrielle Chanel.

Al crear su única colección de alta joyería Bijoux de Diamants, en 1932, Chanel estableció un enfoque innovador y audaz al mundo de la alta joyería, provocando así otra revolución.

Justo como su lado de Alta Costura y con CHANEL N ° 5, Mademoiselle desarrolló una visión única y nunca antes vista: configuraciones flexibles y livianas, cierres invisibles y  múltiples formas de usarlos.

Un cometa de diamantes cubre el hueco del cuello como si fuese una bufanda, un gran broche de plumas se extiende sobre un hombro, los flecos de diamantes se utilizan como una tiara, mientras que una lluvia de estrellas cae en cascada sobre un escote.

La colección Bijoux de Diamants no ha perdido nada de su relevancia o atemporalidad y continúa caracterizando las creaciones de alta joyería de Chanel en la actualidad. Sin embargo, su vocabulario estético se ha enriquecido con nuevos elementos: el león, el signo astrológico de Chanel, la camelia, de la que hizo su flor emblemática y algunos motivos inspirados en los biombos de coromandel que dormían en el departamento creativo de Cambon.

Cinco secuencias, cinco colores

Articulada alrededor de cinco secuencias organizadas en dos plantas, la exposición mezcla gráficos modernos con siluetas de alta costura creadas por Karl Lagerfeld y Virginie Viard.

La exposición obviamente cuenta con piezas de alta joyería, reediciones de la legendaria colección Bijoux de Diamants y también de creaciones recientes, así como algunos objetos históricos y contemporáneos que cuentan la historia del Perfume N° 5 desde su creación hace casi 100 años.

La entrada a la exposición empieza con una interpretación de la puerta del estudio de creación. Dramatizado por la escenografía, las creaciones conjugadas con las siluetas de Haute Couture en exhibición, revelan toda la belleza de todos los elementos sin los cuales el sueño de Alta Costura no podría expresarse por completo.

Pasando a través de una atmósfera de colores hacia la siguiente, de una inspiración a otra, esta exposición deslumbra con el brillo blanco plateado de la escalera Art Deco espejada que también se encuentra en 31 rue Cambon y con las ondas beiges y arenosas del gran sofá de gamuza y los tonos ámbar de cuero de esos libros encuadernados que lucen en la biblioteca; También destacan gravemente los negros profundos de las consolas lacadas en el comedor con el rojo del escritorio y los dorados barrocos del gran espejo que cuelga sobre el manto del salón principal.

BLANCO ESPEJO

La escalera espejada

Esta escalera es omnipresente en el mundo de Gabrielle Chanel. La legendaria escalera, era perfumada con la fragancia CHANEL N° 5 todas las mañanas, antes de la llegada de Mademoiselle Chanel, y es en la parte superior de la cual a ella le gustaba sentarse y mirar sus desfiles sin ser vista ella misma.

Coco Chanel mandó a forrar las paredes con espejos, multiplicando infinitamente los reflejos y las perspectivas como si se tratase de una pintura cubista.

Con herrajes forjados en negro, escalones vestidos sobriamente en beige y blanco y paredes espejadas, esta escalera expresa totalmente el gusto de Chanel por la pureza sofisticada y el lujo.

Mientras tanto, en el segundo piso, los espejos que cubren las puertas dobles que se abren al departamento, marcan el paso al reino más íntimo de la diseñadora, donde un ambiente de puro barroco contrasta con el minimalismo de esta escalera.

El color blanco de Chanel

No nos cabe duda que el color blanco fue uno de los colores favoritos de Chanel, además también es uno de los colores básicos de su vocabulario estético. Cualquiera que fuese la combinación: blanco o blanco combinado con negro o plata, sabíamos que era obra de Coco Chanel.

Fue con un cartón blanco adornado con negro con el cual Chanel vestía su botella CHANEL N ° 5 en 1921 y lo hizo nuevamente en 1924 para su línea de maquillaje.

Incluso eligió el color blanco para el pijama de seda que creó en 1918; usó blanco para aquellos atuendos veraniegos que contenían un espíritu de ropa deportiva, creados durante las décadas de 1920 y 1930; incluso podemos ver el blanco en esos adornos que iluminaban sus pequeños vestidos negros, resaltados por el brillo oriental de las perlas.

En la década de 1950, Gabrielle Chanel creó sus famosos trajes Chanel en tweed blanco adornados con negro. Sobre esta misma línea de contraste también jugaba con los colores, pues muchas veces en donde había abundancia de colores negros, enfatizaba los detalles de la chaqueta con blanco: la forma del cuello, el borde de la chaqueta, los bolsillos y  las mangas.

Incluso los creativos continúan utilizando este legado y característica en tonos sutiles como con este vestido largo trompe-l’oil en gasa de seda en tono gris nube, el cual es parte de la colección Alta Costura de Otoño-Invierno 2018/2019 creada por Karl Lagerfeld.

Sin embargo, el blanco incandescente es también el matiz de aquel diamante magnificado por Mademoiselle Chanel en 1932. Fue en ese año cuando Bijoux de Diamants, la exclusiva colección de Alta Joyería de Mademoiselle Chanel, se burló de todas las convenciones de artesanía y estilo.

Fue Chanel la primer modista que entró en ese cerrado y masculino círculo de la Alta Joyería, innovando e imponiendo una visión audaz de este lujo supremo: entornos más claros que enfatizaban las piedras, joyas sin cierres que pueden transformarse según los deseos de las mujeres, un repertorio completamente nuevo, muchas veces poético, otras veces abstracto, pero siempre exaltando el blanco incandescente del diamante.

Enamorada de la libertad y el movimiento, cuando Mademoiselle Chanel creó la fragancia CHANEL N° 5, también diseñó un estuche de viaje para llevar su perfume a todas partes.

Este bello estuche está diseñado en níquel cromado con sus respectivas líneas arquitectónicas modernas, el cual se convirtió en la paradoja perfecta: un recipiente de forma masculina, el cual nos recuerda a los frascos de viaje que se encuentran en los accesorios de viaje de los hombres, que contenía la fragancia más femenina de todas.

BEIGE

El sofá

Fue el color beige el que dominó allá donde Chanel se instalara a lo largo de su vida; era únicamente ella quien decidía la decoración de todas las casas que utilizó.

A finales de los años 20’s, su villa Bel Respiro, escandalizó a los lugareños en la pequeña ciudad de Garches, cerca de París, ya que tenía una fachada de color beige y persianas lacadas en negro, las cuales rompían con la tradición del lugar.

También a principios de la década de 1920, en su casa de 29 rue du Faubourg Saint-Honoré en París, los muebles, las cortinas y las alfombras de su biblioteca eran de color beige. Incluso fue esta neutra tonalidad la que dominó la decoración de su villa La Pausa en la Riviera.

Fue hasta que se mudó a su apartamento en 31 rue Cambon, cuando cubrió el gran sofá del salón con una gamuza de color arena, una tela que rara vez se usaba en los muebles. Además, tenía una serie de cojines a juego en el mismo material, los cuales estaban cosidos con rejillas de diamantes, como los que caracterizarían esa bolsa acolchada creada muchos años después. 

Incluso, detrás de este sofá donde leería durante muchas horas, las hermosas encuadernaciones de cuero en sus estantes son de un beige beige. Frente al sofá, los grandes sillones de madera dorada también están cubiertos con ante beige.

El beige de Chanel

Fue el color de la arena en la playa de Deauville, en Biarritz, donde Coco Chanel tomaría el sol y de donde la famosa diseñadora supo apreciar la naturalidad de este tono, el cual se dice, es voluntariamente neutral, con acentos masculinos que evocan tabaco y cuero crudo.

No nos cabe duda que ella hizo de este color un elemento vital en su vocabulario de moda, fragancia y belleza.

Los beiges en la casa Chanel son numerosos; desplegados sobre una paleta que comienza con el tono más claro, casi crema, hasta llegar a matices más marcados como el de la miel y hasta de un cervatillo.

Hay que recordar y destacar que los primeros diseños de ropa de Gabrielle Chanel de 1913 son beige, el color natural del jersey.

Sin embargo, esos tonos beige con sus aires de ropa deportiva se expresarían con más sofisticación, especialmente con la creación de los trajes de tweed que Mademoiselle propuso a principios de la década de 1920, y después con la reapertura de su casa de alta costura en 1954.

Fue este color el que eligió en 1957 cuando creó el zapato de dos tonos en cuero beige con punta negra. El beige alarga la pierna mientras que el dedo negro hace que el pie parezca más pequeño y delicado

Mademoiselle Chanel solía decir que el elegante color beige es un color que siempre estará de moda. Lo cual ha resultado ser todo un acierto, pues este se ha reinventado en  todas las colecciones Chanel Haute Couture, imaginadas por Karl Lagerfeld y por Virginie Viard en la actualidad.

Estos delicados beiges de Alta Costura, se expresan en materiales que les confieren una gran feminidad: El beige pálido, le da al tweed toda su suavidad, mientras que el crepé, el encaje, el tul y la gasa exaltan una paleta de matices sutiles.

Fue en la década de 1930 cuando Coco Chanel presentó estuches de viaje de color beige para sus fragancias, con lo que una vez más se decantó por el camino de la simplicidad.

El beige está tan íntimamente presente en el mundo del perfume y la belleza dentro de Chanel,  que en 1930 creó el perfume Beige 1940, así como el eau de toilette Beige creado por Jacques Polge en 2009. Incluso tenemos lanzaron una línea de maquillaje en 2013 llamada Les Beiges.

NEGRO

El comedor

Fue entre los enormes biombos negros y brillantes de coromandel, que Mademoiselle Chanel entretenía a sus amigos en su comedor en 31 rue Cambon.

En esta habitación de modesto tamaño, ella misma imaginó una decoración suntuosa y  elegante, particularmente por la gran mesa de parquet de nogal Louis XIII, la cual estaba decorada con conchas doradas y leones.

También contaba con dos consolas barrocas compradas en Venecia, las cuales tenían  patas de madera dorada que representan las alegorías de verano y otoño.

Dos espejos octogonales y una lámpara de araña de cristal se suman también a la sofisticada atmósfera que emana de este conjunto. Mientras tanto, en la chimenea se encuentra el busto de un clérigo inglés que resulta ser Thomas J. Capel.

El color negro dentro de la casa Chanel

Probablemente es el color negro el que mejor encarna las opciones visionarias de Mademoiselle Chanel y su modernidad. 

Fue a finales de 1910, cuando Coco Chanel dio un giro grandioso al uso del color negro en los usos tradicionales de vestimenta. Gabrielle Chanel acertó en esta audacia con total  precisión, pues hasta entonces, el negro había sido el color del luto, de los clérigos, monjas y sirvientes.

También era un color masculino que era noble y severo, adoptado como el color real en Europa, y luego nuevamente por los dandies del siglo XIX. 

Sin embargo, desde finales de la década de 1910, Chanel estuvo creando vestidos negros, pero fue hasta 1926, cuando la elegante simplicidad del pequeño vestido negro realmente dejó huella, y la diseñadora fue aclamada por la prensa.

Coco Chanel marcó un antes y después del uso del vestido negro, tanto así que en la colección de Alta Costura Otoño-Invierno 2019/2020, Virginie Viard le da al negro un lugar especial, reafirmando su modernidad como un color estrechamente vinculado a la identidad estética de CHANEL.

CHANEL N° 5 es una creación radical, una fragancia única que fue compuesta con exclusivos y lujosos materiales. Su botella mantiene líneas limpias con un tapón rectangular de esquinas recortadas.

Su etiqueta es simple, blanca y estampada con una tipografía negra que va pegada a la botella. El perfume y su botella son todo un manifiesto. Mademoiselle Chanel decidió vestirlo en una botella cuya sobriedad contrastaba con los perfumes típicos de la década de 1920. Después, la colocó dentro de una caja de cartón blanca adornada con negro.

ROJO

El escritorio

Con un biombo lacado en rojo con tonalidades apagadas y un pequeño escritorio con una estantería detrás, los libros están encuadernados en un cuero rojo intenso.

El color rojo está presente en el departamento de Mademoiselle Chanel, contribuyendo a la atmósfera pacífica que se respira, enfatizando más este ambiente por la suave luz que se filtra por las grandes cortinas pálidas.

Sobre el escritorio encontramos un reloj con un marco rojo, un ramo de camelias, un modelo en miniatura de la cabeza de un león, el signo astrológico de Chanel, un abanico de carey y un juego de cartas de Tarot.

El color rojo dentro de Chanel

Junto con el Negro, blanco, beige y el dorado, el rojo es uno de los colores favoritos de Coco Chanel, que supo apreciar su fuerza y luminosidad. 

Le gustaba decir “El rojo es el color de la vida y de la sangre«. El color rojo dentro de su moda, belleza, perfume y alta joyería era un color duradero. A Chanel le encantaba vestirse de rojo, y cada uno de sus desfiles estaba marcado con al menos una pieza roja. 

Fue en febrero de 1955, cuando Mademoiselle creó la bolsa acolchada de 2.55 con interior de cuero rojo y un pequeño bolsillo central para guardar un lápiz labial. El significado simbólico del rojo es que es un color vinculado al poder, el esplendor y la riqueza, pero también a la celebración y la seducción. Esto no fue indiferente para ella.

Desde el coral hasta el bermellón, desde el carmín hasta el granate, desde el rubí hasta el púrpura, tiempo después, fue Karl Lagerfeld quien invitó al espectro de rojos a cada colección.

Están por ejemplo el traje 3D forrado con satén rojo acolchado de la colección de Alta Costura Otoño-Invierno 2015/2016. Por otra parte, Virginie Viard eleva la tonalidad a un fucsia con rosa plateado pintado a mano para un vestido bustier de encaje y su bolero de la colección Otoño-Invierno 2019/2020 de alta costura.

Fue en 2018, cuando el perfume CHANEL N° 5 fue vestido con una botella de cristal rojo de Baccarat, para una serie de edición limitada que evoca todos los materiales que componen su incomparable fragancia.

ORO BARROCO

La chimenea

Opuesta al gran sofá del salón, encontramos una chimenea enmarcada por cariátides y madera dorada, donde un fuego crepitaba casi todo el año, pues Coco Chanel detestaba el frío.

Sobre esta chimenea, colocó algunos de sus objetos favoritos: una cabeza de Buda, una Venus griega y un par de leones. Al pie de la chimenea están los hermosos perros cubistas de fuego en bronce dorado hechos por Jacques Lipchitz en 1921.

El espejo sobre la chimenea refleja la cálida luz del apartamento acentuado por las paredes envueltas en una tela de color crudo que Mademoiselle había cepillado con pintura dorada. También refleja el brillo del gran candelabro de cristal de roca donde se mezclan las camelias, el número 5 y la doble C de Mademoiselle. 

El dorado de Chanel

Sin duda alguna, el oro fue una fuente esencial de inspiración para Gabrielle Chanel, desde objetos litúrgicos hasta los vestidos brocados usados por el clero en su infancia, incluso hasta su fascinación como adulta por los tesoros de la Basílica de San Marcos en Venecia.

Estos tonos dorados iluminan las piezas más hermosas de Alta Costura de la casa Chanel, apareciendo como protagonista o para iluminar y dramatizar a los negros o los rojos, agregando un toque festivo al blanco, o para hacer que los beiges sean más sofisticados.

Desde 1910, Gabrielle Chanel usó oro lamé, encaje, bordados dorados y satén. A menudo, los botones de sus chaquetas eran de metal dorado, estampados con una cabeza de león, una estrella o un doble C. La correa y el cierre de la bolsa de 2.55, los cinturones de cadena y la cadena fina que le da a la chaqueta su caída perfecta, eran todos dorados.

Hoy en día, el oro aún brilla en todas las colecciones de Chanel, ya sea que se muestro como monocromático o que brille en atuendos de día o de noche. Incluso, los cordones dorados y los bordados con brillo metálico que exaltan los colores discretos de los preciosos tweeds.

Presentado durante la colección de Alta Costura Primavera-Verano 1996, un vestido largo de encaje dorado con un estampado floral bordado con lentejuelas, creado por Karl Lagerfeld, nos recuerda el vestido que usó Coco Chanel mientras miraba a la lente de Cecil Beaton en 1937.

Nacida el 19 de agosto bajo el signo de Leo, Mademoiselle Chanel hizo del león su emblema. Le recordaba a Venecia, uno de sus destinos favoritos, bajo la protección del León de San Marcos, patrón de la República.

Este símbolo del león, apareció nuevamente en 2012 como Alta Joyería, colocado en un diamante Comet, con motivo del 80 aniversario de la colección Bijoux de Diamants.

Otra de las cosas que hay que destacar de Mademoiselle Chanel, es que fue una persona excepcionalmente sensible a los signos y símbolos. Ella hizo del 5 su número de la suerte, eligiendo el 5 como el día para la presentación sus colecciones, celebradas con mayor frecuencia el 5 de febrero y el 5 de agosto.

Incluso, el número 5 está presente en el apartamento, en un lugar privilegiado entre los girandoles del gran candelabro del salón, un número que subyace en la quinta edición de la exposición Mademoiselle Privé.

Al entrar a la exposición de Mademoiselle Privé, todas las puertas de CHANEL se abren a las creaciones de la casa, cada una impregnada del espíritu visionario de Gabrielle Chanel.

Al descifrar los códigos de un estilo que atraviesa los diferentes mundos de CHANEL, la exposición Mademoiselle Privé reafirma los valores de lujo de CHANEL y revela la excelencia que sustenta y magnifica la Alta Costura, Alta Joyería y su legendario CHANEL N ° 5.

Coco Chanel en su departamento


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