El poder de los pómulos según Balenciaga

¿Puede un buen par de pómulos hacerte ver más poderoso? Balenciaga dice que sí.

Las notas principales del programa para la Colección Primavera/Verano 2020 de Balenciaga comenzaron describiendo la reinvención del diseñador Demna Gvasalia.

El lema de esta pasarela fue sin duda “vístete con poder, no importa lo que hagas como trabajo. Las apariencias transforman a una persona de la misma manera que un uniforme».

Claro que esto fue usado para justificar y explicar los exagerados hombros de hueso de ballena, bolsos tipo maletín y los trajes con estilo masculino exhibidos en la pista puesta en espiral, sin embargo este sentimiento también se hizo presente en el enfoque de belleza de la casa de moda.

El cabello y el maquillaje casi siempre son utilizados para elevar y destacar la ropa en cualquier espectáculo, sin embargo, en este caso tanto el maquillaje como los conjuntos fueron impactantes.

Lo más destacable de esta pasarela fueron sin duda alguna esos pómulos de poder supremo

¿Y es que a quién no le gustaría poseer unos pómulos fuertes y que hagan resaltar nuestro rostro? Sin embargo, chicas, hay que decirlo y derrumbar la fantasía: los pómulos de estas pasarelas fueron creados con prótesis faciales.

Sin duda, esto además nos trajo recuerdos de esa época de las mejillas con relleno que fueron tan famosas en Instagram.

El primer par de prominentes pómulos se vio en la modelo Elsa Sjökvist, quien llevó con tal gracia las prótesis, que actuó con una exageración irónica de aquellos pómulos angulares tan estereotipados y encontrados en las pasarelas.

Cabe ressaltar que después de todo, Demna Gvasalia, quiso hacer referencia a ese juego intencional sobre los estándares de belleza del presente, el pasado y el futuro.

Aún no nos queda claro si Gvasalia de paso quiso hacer una crítica ante la creciente y exagerada popularidad de los tratamientos cosméticos.

O si quizá fue totalmente una referencia hacia aquellas culturas que creen que tener unos pómulos grandes y marcados dan un aspecto de superioridad, poder y hasta autoridad.

Lo que sí queda bastante claro que es que sin duda alguna, un aspecto tan simple como los pómulos, que además podría pasar desapercibido en otras ocasiones, de verdad puede transformar a una persona así como un uniforme también puede, especialmente cuando Gvasalia está involucrado.

Demna Gvasalia dijo a medios de comunicación que esta colección trataba de recrear ese efecto uniforme, que consiste en crear algo estético, que resalte a simple vista y que brinde poder.

Para la casa de moda Balenciaga, no cabe duda que en las próxima temporada los pómulos grandes y marcados serán un atractivo visual muy cotizado entre los usuarios del mundo de la belleza.

Una de las cosas que más llamó la atención (aparte de las prótesis en los pómulos) es que la gran mayoría de los desfilantes no eran modelos.

Se trató de personas tanto jóvenes como mayores. estudiantes, arquitectos, galeristas, artistas, ingenieros, camareros, músicos, etc.

El desfile de personas indeterminadas en la extraña pista en forma de espiral que parecía querer simular la sala de reuniones de la ONU, el fondo azul que simulaba totalmente el de la bandera de la Unión Europea y la creación de esos prominentes y fuertes pómulos, parecían estar confundiendo a los espectadores, sin embargo, una vez que se comprendió el concepto, el conjunto de elementos logró el efecto deseado e impactante, digno de una pasarela de Balenciaga.

Los elementos combinados entre sí y aunados a la banda sonora, dejaban flotando en el aire preguntas casi palpables como si esos personajes eran buenos, malos; si se trataba de gente importante o simples mortales; cuáles de ellos tenían poder y cuáles no.

Este desfile fue tan espectacular que incluso descubrimos que Demna Gvasalia reclutó a la científica Sissel Tolaas, quien creó una atmósfera olfativa para el desfile.

Los olores que utilizaron estaban obviamente asociados con el poder: antiséptico, sangre, dinero y gasolina, los cuales se esparcieron desde el techo y detrás de las cortinas transformando el espectáculo no sólo en un desfile de modas, sino en toda una experiencia sensorial.

Los labios rellenos y exagerados fueron otra cosa que caracterizó esta pasarela.

Sin duda alguna esta pasarela dio mucho de qué hablar entre expertos y no tan expertos.

Al terminar todo el evento e incluso meses después de la presentación, queda en el aire la duda si Gvasalia quiso hacer una crítica política, al poder, a la moda y al maquillaje o simplemente quiso pasar a la historia con uno de los desfiles más llamativos y espectaculares para la casa Balenciaga.

Quizá jamás lo sabremos.

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