10 errores de belleza que tienes que dejar de cometer

Puede que ya seas toda una experta de belleza o puede que aún seas principiante. Si este es tu caso, seguramente habrás ya leído cientos de notas, tutoriales y consejos, sin embargo, seguramente también te habrás dado cuenta que el gran volumen de información puede ser desalentador. 

Incluso puede que aunque ya seas experta, ocasionalmente leas algo que te haga dudar de los conocimientos que llevas años aplicando.

¿Estás usando el corrector correcto? ¿Te estás desmaquillando bien? ¿Debería aplicar primero el primer o el bloqueador solar? La verdad es que, aunque llevemos años en esto, es fácil cometer algunos errores de maquillaje sin siquiera darnos cuenta. 

¡Pero no te preocupes! Esta vez en Glossom, creamos una lista sobre los 10 errores de maquillaje más comunes que solemos cometer qué debemos hacer para corregirlos.

Así que no pienses que solo los novatos de la belleza son propensos a estos errores, quizá estés cometiendo más de uno sin darte cuenta.

1.- No limpias tus brochas de maquillaje

Todos hemos sido culpables de esto de vez en cuando. Incluso la mayoría de los maquillistas profesionales han confesado que el proceso de limpieza de las brochas que les llevan mucho más tiempo, es su parte menos favorita de su trabajo.

Pero incluso si no te importa usarlos sin limpiar y sólo los uses en ti, no olvides que la suciedad acumulada te puede causar brotes y de paso afectar tu aplicación de maquillaje.

No solo los colores se mezclarán, sino que, si quieres hacer una técnica precisa, esta se volverá bastante complicada, pues las cerdas ya están sobrecargadas de pigmento, haciendo desaparecer esa aplicación perfecta para la que fueron creadas tus brochas.

2.- Probar una base de maquillaje en el dorso de tu mano

Esto parece obvio, pero todos lo hemos hecho alguna vez ¿por qué nos probamos la base en nuestras manos cuando la usaremos en nuestras caras?

La cara y la mano no suelen ser del mismo tono ya que no reciben la misma cantidad de exposición al sol.

Sabemos lo necesario que es probar una base de maquillaje antes de comprarla, pero en vez de hacerlo en tu mano, mejor prueba esta base en tu mandíbula para una combinación perfecta.

3.- Dormir sin desmaquillarte

Sí, todos sabemos que esto es malo, o sea, quizá es por eso que la industria de la belleza inventó toallitas de limpieza y desmaquillantes.

Dormir con tu maquillaje puesto no sólo te hará despertar con una cara manchada, una almohada sucia y te causará brotes, eso es sólo parte del problema; lo peor del asunto es que, quedarte dormida con el maquillaje puesto, te hará envejecer más rápido.

Analicemos la situación: al dormir con tu maquillaje, el producto se asienta en tus poros y hace que se hagan más grandes, lo cual es permanente en el tiempo. Unos poros dilatados sólo significan una piel rugosa y envejecida.

Si muchas personas con envejecimiento prematuro hubieran sabido antes que un rostro limpio es la clave para mantener la piel húmeda y joven, entonces desde hace mucho, habríamos creado mejores hábitos.

4.- Aplicar delineador de labios de otro tono muy distinto al de tu labial 

A menos que quieras tener un look retro de finales de los años 90 e inicios del 2000, no hagas esto.

No está mal aplicar un delineador labial para crear un truco de engrosamiento de labios, siempre y cuando el color de este delineador no se dispare demasiado del labial que piensas usar.

Crea un delineado por todo el contorno de tu boca y después, con los dedos o con un pincel para labios, difumina el color junto con el de tu labial. No sólo crearás un efecto de sombra, sino que también hará ver tus labios más gruesos de lo que realmente son.

5.- Usar rímel impermeable todos los días

A menos que seas una persona que camina demasiado bajo el sol y por lo tanto sudas mucho o eres alguien que practica nado sincronizado, no debes usar una fórmula impermeable del diario, pues este tipo de máscaras para pestañas tienden a secar las pestañas.

Otra desventaja de este tipo de rimel es que sus fórmulas son difíciles de eliminar, por lo que probablemente te tendrás que frotar demasiado los ojos mucho durante el proceso de limpieza y terminarás perdiendo algunas pestañas.

6.- Usar un rubor que no te quede

Si tu rubor no se ve natural, entonces reconsidera cambiar de crema a polvo, o al revés, según lo apruebe tu piel.

Un rubor en polvo tiende a durar más, mientras que un rubor en crema dejará una aplicación con un aspecto más natural.

Sin embargo aquí entran otros factores como el tipo de piel, la estación del año en la que estemos y la hora del día en la que será nuestro compromiso; estos puntos serán decisivos al momento de elegir una fórmula.

El consejo que podemos darte es el más básico de todos: Usar rubores en crema en una piel grasa no es recomendable y usar un rubor en polvo en las pieles secas, puede crear un efecto seco y hasta cuarteado en la piel.

7.- Usar demasiada base

A menos que estés ocultando decoloración o imperfecciones, no hay ninguna razón para aplicar base en todo nuestro rostro, pues puede parecer que llevamos una máscara.

Lo mejor será concentrarse en esas áreas problemáticas como la zona T, alrededor de la nariz y debajo de los ojos, dejando el resto de su piel fresca.

8.- No usar primer con las sombras de ojos glitter

Si no te gustan las sombras de ojos con glitter por las consecuencias que lleva usarla, es decir, que después de un rato tengas brillo en toda la cara, entonces lamentamos decirte que lo estás haciendo mal.

Si nunca haz usado un primer para párpados, entonces este es el momento para comenzar a hacerlo. 

Si vas a salir a algún lado y necesitas usar sombras glitter, pero no tienes un primer a la mano entonces te recomendamos el siguiente truco:

Humedece un pincel con gotas para los ojos, de las que te aplicas cuando tienes picazón o enrojecimiento, da unos toques sobre el tono que quieras aplicar y después aplica sobre el párpado.

9.- Rizar tus pestañas con el rimel puesto

Este es un gran no. Si haces esto no solo arruinarás tu aplicación de rímel, sino que el rizador se adherirá a tus pestañas y no sólo romperá varias de ellas, sino que también las tirará.

10.- Aplicar acetona o removedor a tus esmaltes de uñas viejos

Esta es una de las cosas que más suelen hacer las personas, pero el hecho de que todos lo hagan, no significa que esté bien.

Los productos químicos en el removedor, descomponen el esmalte, lo cual tiene bastante sentido, pues piensa que este fue creado para removerlo de tus uñas, no para fijarlo.

Si aplicas acetona a tu esmalte de uñas, puede ser que la primera vez te funcione, pero a la siguiente vez que quieras utilizarlo, ten por seguro que tu esmalte será inutilizable.

Si amas mucho ese esmalte y no puedes comprar uno nuevo inmediatamente, entonces mejor usa un diluyente de esmalte.

Esperamos que estos consejos te hayan ayudado a darte cuenta de los errores más comunes que solemos hacer al tratarse de nuestro maquillaje.

¿Habías cometido alguno de estos errores?

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